Qué pueden hacer los padres

El Mundo, publicó un artículo sobre lo que pueden hacer los padres para educar a sus hijos en un uso adecuado de las redes sociales.

  1. Antes de poner en manos de sus hijos una tableta o móvil, Monsoriu recomienda que los padres aprendan a usarlo un poco. Si no saben, que busquen a alguien que pueda ayudarles (familiar, contratado...). "Muchos padres no saben matemáticas y si el niño va mal en el colegio, le llevan a una academia o contratan a un profesor particular. Si es tan normal contratarlo para eso, ¿por qué no contratar a alguien por horas para que que enseñe cosas básicas de la tableta y el móvil?".
2. Proteger móviles y tabletas con contraseñas y tener la localización activada. "El robo no es un peligro en sí mismo -salvo que sea con violencia-, pero da acceso a contenidos privados", explica Monsoriu. De hecho, estos hurtos se producen muchas veces por parte de compañeros, que buscan acceder a esos datos o suplantar la identidad más que el dispositivo en sí.
3. Control de horarios. Nada de móviles en la cama y, si hay deberes, se confisca hasta que estén hechos. "Está bien apostar por el autocontrol, pero a los 12 o 14 años las chicas sólo piensan en charlar con sus amigas sobre chicos"
4. Imágenes. Es inevitable que los chicos se hagan fotos y las cuelguen, de ahí la importancia de hacerles ver qué fotos son "razonables" y cuáles no.
5. Redes sociales. Monsoriu recomienda a los padres estar en las redes sociales de forma abierta, para que hijos les tengan como modelos. Es decir, ser un referente para los niños: mimetizarán las conductas de sus padres en las redes sociales, igual que en la vida real. "Si una madre accede con naturalidad, pone una foto razonable y comparte noticias, sus hijos verán que es normal y no le darán más importancia. Pero si la madre pone una foto en bikini, no es de extrañar que la hija haga lo mismo". Lo mismo que si un padre publica en su muro tacos o insultos al equipo rival de fútbol. "Los padres han de dar buen ejemplo tanto desde el punto de vista de las imágenes como sobre qué escribe y cómo".
La relación padres-hijos en estas redes es diferente según la edad. "Si desde muy pequeño tiene perfil (por ejemplo, con nueve años), puedes ser su amigo". Hay padres que negocian incluso compartir contraseñas (yo la tuya de Tuenti, tú la mía de Facebook). Sin embargo, a partir de los 12-13 años, lo normal es que tu hijo no quiera tenerte como contacto. En ese caso, Monsoriu recomienda convencerle de que agregue a un adulto del entorno (un hermano mayor, un profesor...). 

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11 claves para usar "social media"



En este post compartimos ideas que hemos aprendido de esta década de los medios sociales, tema frecuente de las reflexiones del blog. Por cierto, la expresión medios sociales es un poco redundante, como aquella de "comunicación social". ¿Hay medios que no sean "sociales"? Puede que los haya, pero desde luego Twitter, Facebook o Google+ no están entre ellos. Pero eso lo dejamos para otro día...

1. Las redes sociales son plazas públicas. A partir de 2003, empezaron a tener audiencias “masivas”. Es evidente que en las redes sociales se dicen tonterías e incluso hay gente que tiene en ellas conductas peligrosas. Pero también reflejan la sed humana de vínculos con otras personas, de amistad, de estar cerca, de comunidad. A la vez, a veces son simplemente vanidad o narcisismo. Es un mundo de paradojas.

2. Identidad clara y diferenciada. Hay que evitar el “síndrome Bourne”, el del que ya no sabe quién es. No debemos hablar de todo o dedicarnos a todo. Es necesario apostar por un perfil, por ser el tipo de persona que decimos ser. También aquí la diferenciación y la consistencia son vitales.

3. Aprender de los que lo hacen bien. Hay que hacer un poco de benchmarking, estudiar la actividad en redes sociales de marcas como Coca-Cola, Starbucks, Volkswagen o Google. Es bueno aprender de los mejores. 

4. Contar hasta 10. Para usarlas es necesario formarse, reflexionar y tener sentido de la medida. La adicción a la conexión y a la “popularidad” hace ineficaces e improductivos. Lo importante no es cuántos te siguen, sino quienes son y a cuántos puedes ayudar. Tener muchos seguidores está bien, pero tener credibilidad y autoridad es todavía mejor. 

5. No abandonarlas. "Construir" una audiencia es tarea que no se improvisa. Por eso hay que estar en las redes con constancia, sin dejarlas. No conviene estar intensamente en unos momentos y desaparecer completamente en otros. No hay que estar constantemente generando contenido, pero el silencio prolongado es letal. Para contar en "los momentos de la verdad" hay que estar presentes en el día a día.

6. Usar fuentes de información excelentes. Es necesario buscar fuentes que sirvan de inspiración y aporten valor. La comunicación no es cuestión de medios, es cuestión de tener cosas que decir. Para conseguirlo, hacen falta buenas fuentes.

7. Darse prisa... En los entornos digitales la velocidad es relevante. Hay ciclos de noticias, hay conversaciones en marcha que debemos atender. La “vida” de un post en Facebook es de 80 minutos. En Twitter, el 95% de los RT ocurren 60 minutos después de publicar. Las noticias sólo son noticias hoy. Los mensajes y los públicos tienen su momento.

8. La revolución de la sonrisa y la amabilidad. Los timelines deben ser impecables. Hay que cuidar la calidad y evitar convertirse en spamers o en trolls. En las redes sociales somos lo que decimos y hacemos; somos nuestro perfil. Es bueno preguntarse: ¿Aporto luz, comprensión o conocimiento? ¿Es una ayuda lo que digo? ¿Voy a arrancar alguna sonrisa? ¿Ayudo a pensar?

9. Elegir fotos y vídeo de primera. Es una civilización donde manda lo audiovisual. Hay que recuperar la palabra y el pensamiento, pero sin imágenes no se comunica. Además de buenos textos, es necesario encontrar imágenes extraordinarias.

10. Comunicar hacia fuera es comunicar hacia dentro. Las redes sociales tienen efectos de “comunicación interna”; hay que apoyarse y sostenerse mutuamente para que todos sepan que son parte de una tradición, de un gran equipo. Las redes sociales entusiasman, provocan movimientos y llevan a la acción offline. A lo mejor somos capaces de ilusionar, movilizar energías que estaban dormidas.
11. Las redes sociales son puntos de partida, no puntos de llegada. Son medios poderosos, pero sólo medios. No son un fin en sí mismas. Son solo un comienzo. Lo importante no son las redes sociales, lo importante es comunicar con los públicos, aportando sentido, significado y relevancia.