Facebook para los dinosaurios, Instagram para los adolescentes

¿Tienes Facebook? “Por supuesto, todos lo tienen”

¿Usas Facebook...? “Bueno, la verdad es que no mucho”

La respuesta a esta pregunta ha cambiado con la misma velocidad con la que han ido apareciendo nuevas ofertas. Si hace tres años decir redes sociales era decir Facebook y Twitter, hoy en día da la impresión de que esas plataformas están empezando a parecer algo anticuado.
 
Para la muestra, un botón: “Todos teníamos Facebook en secundaria porque estaba de moda, pero ahora mismo es como una incómoda cena familiar de la que no te puedes ir”. Así resume Andrew Watts (19 años) la visión de sus amigos y contemporáneos sobre la que ha sido considerada siempre la reina de las redes sociales: ahora es el dinosaurio de la red, cosa del pasado. De Twitter, a su vez, dice: “para ser honesto, muchos de nosotros sencillamente no entendemos para qué sirve”. (Leer el artículo completo en inglés)

Entonces, ¿dónde pasan su tiempo virtual los jóvenes? La respuesta está en la imagen. Lo entendía Facebook hace unos años, y por eso triunfó. Y por eso el número de usuarios de Instagram y Snapchat no para de crecer. La diferencia está en que las dos últimas entendieron mejor lo sofisticado de las pretensiones juveniles y se las ofrecieron a la carta: no publicidades invasivas, no contenidos aburridos de gente que es tu “amiga” pero realmente no quieres seguir, no intromisiones paternas.

En Instagram te puedes concentrar en colgar sólo tu mejor foto, en la que pones todos tus esfuerzos (es obligatorio editar la foto antes de publicarla), y en Snapchat puedes ser tú mismo porque sabes que no te están viendo los amigos de tus amigos de tus amigos.

De ese modo tan simple, Instagram tiene ahora mismo 400 millones de usuarios activos y Snapchat ha llegado a ser la red social con mayor proyección del último año, según Globalwebindex.

Además, cuando un contenido triunfa puede difundirse como la pólvora. Sólo así se explica la historia de Hawkeye Huey, que con tan sólo cinco años ya cuenta con miles de seguidores en Instagram.
Pero no se trata únicamente de la propia imagen. También cuenta, y mucho, la posibilidad de segmentar la información para que el usuario pueda ver exclusivamente aquello que le interesa. De ahí que Youtube, a pesar de pertenecer también a la “vieja guardia”, siga manteniéndose firme: tiene siempre algo que ofrecerle a cada persona, sin importar cuál sea el tema que busca. Eso, unido a las facilidades para consumir esta web en formato móvil, han hecho de la plataforma de videos un modo millonario de ganarse la vida para los más famosos youtubers.

Y de todo esto, lo más interesante quizás no es saber cómo crece el mercado de las redes sociales, sino entender qué están buscando los jóvenes de hoy: contenidos que sean entretenidos todo el tiempo, un amplio margen de acción para publicar lo que quieran evitando controles, y la posibilidad de ofrecer siempre su mejor cara, aunque no se corresponda totalmente con la de la vida real.

(Fuente: Interaxion)